“Si el aburrimiento no causa fastidio, no cumple su función de introducir un cambio” | Luces Largas
El aburrimiento siempre duele y eso resulta beneficioso porque provoca un cambio. La filósofa Josefa Ros (La Alberca, Murcia, 1987) lleva más de una década investigando por qué las personas se aburren y sus efectos, y ha concluido que es inevitable: “Nuestros ancestros ya se aburrían, lo que les empujó a explorar el horizonte, a mantener conversaciones más complejas. A introducir novedades en el presente e imaginar el futuro”. El aburrimiento se debe combatir porque causa molestia. Ros afirma que “no hay una receta para todo el mundo”, aunque se puede conseguir. Lo expone en la facultad de Filosofía de…



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